Brujas (Bélgica) - Artículos Viajes


Viaje realizado en  mayo 11
 
Desde luego, si afirmamos que Brujas embruja no estamos haciendo alta literatura. Sin embargo, es cierto. Esta ciudad flamenca despliega un encanto austero donde el chocolate, las delicatessen y la gastronomía forman parte de un tranquilo modo de vida.
 
En todo el centro, no hay semáforos. En cambio, hay un sinfín de bicicletas. Jóvenes, madres con sus bebés en la silla trasera, ejecutivos, jubilados o estudiantes pedalean con ligereza de un lado a otro de la ciudad y conviven en (aparente) armonía con los pocos coches que circulan. ¿Y a qué se dedica toda esta gente aficionada al vehículo sin motor?
 
Antiguamente, Brujas extrajo su riqueza del textil, alcanzando su apogeo entre los siglos XIV y XVI. En épocas recientes, el chocolate, se ha convertido en la mina de oro. La tradición se remonta a principios del siglo pasado, cuando el fabricante Jean Nehaus tuvo la idea de recubrir con cacao una mezcla de almendra tostada y azúcar. Nacieron entonces los bombones rellenos, en Bélgica llamados pralinés.
 
Algunas cifras dan idea de la magnitud de esta industria: el país produce 172.000 toneladas de chocolate al año y cuenta con 2.130 tiendas especializadas. En Brujas, capital del chocolate, “solo” encontramos 52 chocolaterías que sirven desde las variantes más tradicionales (el famoso cisne con un relleno exclusivo de los maestros chocolateros de aquí), pasando por formas más procaces (ya imaginamos por dónde van los tiros), hasta rellenos sorprendentes (de ostra, hierba, espárragos y un largo etcétera).
 
Al margen de la dulce tentación, la cocina flamenca se halla entre la abundancia germana y los sabores franceses. A escasa distancia de la costa, en las mesas brujenses son típicos los mejillones, acompañados con las famosas patatas fritas; las anguilas en salsa verde; las gambas grises, chiquitas y de sabor contundente; y, en el apartado de  las hortalizas, las endivias y los espárragos a la flamenca. Pero el periplo gustativo no termina aquí. Bélgica ostenta el mayor número de estrellas Michelin por habitante, lo cual demuestra que los fogones belgas bullen de novedades, algo que tendremos ocasión de comprobar en nuestro recorrido gastronómico (ver agenda).
 
En nuestro deambular en busca de sabores y colores nuevos, pasaremos más de una vez por el  Markt o Plaza Mayor, cuya Atalaya sirvió para marcar desde su construcción, en el siglo XIII, el poderío de la ciudad. Y cerca de la plaza, en cualquier dirección, pronto toparemos con el agua.
 
Los canales que atraviesan la ciudad son el hilo conductor  para interpretar y orientarse, a la vez que suavizan el aspecto grave de los edificios, medievales en su mayoría. Otrora imprescindibles para el comercio, hoy los barcos transportan a los felices visitantes, encantados de respirar el aire tranquilo de Brujas.
 
En cuanto a visitas a interiores, la basílica de la Santa Sangre, en la plaza del Ayuntamiento, es lugar de recogimiento para los devotos. Los admiradores de la pintura flamenca se darán cita, en cambio, en el museo Groeninge para admirar, entre los primitivos flamencos, la riqueza cromática de la Madonna de Van Eyck o la intensa mirada de Paulus de Nigro, pintado por Isembrant.
 
Y así, entre monumentos, pinturas y platos, transcurre el tiempo con suavidad en esta urbe de apenas 20.000 habitantes. Y si de pronto decidimos alquilar una bicicleta (www.adventure-bike-renting.be), podremos afirmar sin temor a equivocarnos que hemos sucumbido al encanto de Brujas.
 
 
 
AGENDA
PARA NO PERDERSE:
No perderse (y no perder) la City Card
Una tarjeta que abre las puertas de la ciudad y ofrece descuentos en múltiples lugares o actividades. Para más información: www.bruggecitycard.be/index_es.html
 
Lugares para una foto memorable
Para bellas fotos de Brujas hay que acercarse a la esquina de Pandreitje con el canal o, siempre bordeando el agua,  por las calles Verversdijik y Spinolarei.
 
Colorido mercado
Los miércoles, día de mercado, la plaza central se llena de colorido y transeúntes.
 
 
CURIOSIDADES:
Si pensábamos aprovechar nuestro viaje para practicar ese francés aprendido con tanto esfuerzo, ya podemos recolocar el manual en la maleta. Aquí  los carteles están exclusivamente en flamenco, al igual que los menús de los restaurantes. La gente prefiere hablar el inglés como segunda opción y, salvo excepción, pocos hablan la lengua gala con fluidez.
 
 
 
AGENDA
RESTAURANTES:
 De Mangerie
Oude Burg 20
Tel.: + 32 (0)50 33 93 36
www.mangerie.com
Grupos de amigos o parejas acuden a este sitio, informal y acogedor a la vez,  para probar un tajine de verduras y cuscús, o más autóctono, un filete de caballa a la plancha.
P.M.: 35
 
Den Gouden Harynck
Groeninge 25
8000 Brugge
Tel.: + 32 50 33 76 37
www.goudenharynck.be
“Mi base es el producto, sobre todo local”, explica Philippe  Serruys, chef y propietario del establecimiento. La elaboración de sus platos es sencilla, “realzada con especias y hierbas”. Así, un entorno estiloso y sobrio, hemos tenido ocasión de probar una delicada caballa a la plancha o un aromático magret de pato.
P.M.: 55 €.
 
Gautierz
Goezeputstraat, 6
Tel.:+32(0) 50 33 13 07
www.gauthierz.com
Mesas de madera y colores sombríos en las paredes para degustar una cocina autóctona, sin más pretensiones y a precios razonables.
P.M.: 25 €.
 
De Refter
Molenmeers 2
Tel: +32 (0)50 44 49 00
www.bistrorefter.com
Diseño con un toque setentero en el interior en un local que sirve comida tradicional con toques modernos, sobre todo en la presentación.
P.M.: 35 €.
 
Den Diver
Diver, 5
Tel.: +32 (0)050 33 60 69
www.dyver.be
Los belgas “deberían ser más chovinistas con sus costumbres y tradiciones”, declara Guido Vandenbusshe, al mando de Den Diver. De ahí que este restaurante proponga una cocina con el producto más emblemático de Bélgica: la cerveza. A primera vista, el resultado puede parecer tosco, mas con probar algunos de sus platos, veremos en qué manera los sabores se funden delicadamente y la bebida fermentada queda como un dulce eco en el paladar. Una delicia.
P.M.: 35 €.
 
TIENDAS:
Sukerbuyc
Katelijnestraat, 5
Tel.: +32 (0)50 33 08 97
www.choco-online.be
En esta chocolatería –la más antigua- venden cajas DE chocolate, es decir, hechas con chocolate (y bombones en su interior, por supuesto), con un precio entre 27 € y 32 €. Encontraremos, cómo no, los afamados cisnes, una chocolatina típica de Brujas.
 
 
The chocolate line
Simon Stevinplein, 19
Tel.: +32 (0)50 34 10 90
www.thechocolateline.be
Dominique Persoone, propietario de esta original chocolatería no para de crear combinaciones inusuales con rellenos de espárragos, remolacha e, incluso, salmón ahumado ¿La última locura? El cacao esnifado mediante un aparato creado por él mismo para “una fiesta privada de Mick Jagger”, declara el autor. De venta en la tienda –siempre llena- la experiencia de recibir los aromas del cacao directamente en la pituitaria es impresionante.
 
D’s
Wollestraat, 23
Tel.: +32 (0)50 33 43 35
www.deldycke.be
Una tienda de delicatessen muy apta para un rápido repaso de lo más típico de la zona, por ejemplo, quesos , un vino belga a base de pinot gris, o el advocaat, un destilado mezclado con yema de huevo (cuanto menos, peculiar).
 
UNA COPA:
De Republiek
St. Jakobstraat, 36
Tel.: +32 (0)50 34 02 29
www.derepubliek.be
Lugar desenfadado, con sala de cine incluida. Apto para público joven y/o maduro que viene para tomar café, copa o picar algo tanto en el interior como en su espacioso patio.
 
De Garre
De Garre, 1
Tel.: +32 (0)50 34 10 29
Urls von Acken, el barman, estará encantado de servirnos una copa de Tripel van de Garre,  la cerveza de la casa (3,50 €) o algunas de las 130 cervezas servidas en este local algo escondido, pequeño y genuino.
 
DORMIR:
Hotel Navarra
St. Jacobsstraat, 41
Tel.: + 32 (0)50 34 05 61
www.hotelnavarra.com
El edificio de piedra blanca contrasta con la seriedad de las casas circundantes, de arquitectura más nórdica. En el interior, sin embargo, encontramos la sobriedad belga, pero también la comodidad de un hotel de categoría, con diversos aditivos: piscina cubierta, sauna y sala de gimnasia.
Precio por habitación: entre 100 € y 184 €.

Comentarios:

Deja un comentario: