Burdeos (Francia) - Artículos Viajes


Viaje realizado en junio 2011
 
Burdeos no es solo vinos, es ante todo una ciudad que ha cambiado de piel y se siente orgullosa de su nuevo look y de su pasado milenario.
 
Érase una vez una ciudad triste, gris y portuaria. En los muelles se acumulaban contenedores oxidados y los barcos quedaban tristemente amarrados, en una urbe que parecía darles la espalda.
 
Pero todo cambió a finales del siglo pasado, cuando se puso en marcha un vasto plan de remodelación. Se limpiaron entonces los edificios, una amplia zona del centro fue acotada para el uso exclusivo de peatones, las riberas del Garonne fueron saneadas y se creó una red de modernos tranvías que cruzan con elegancia la ciudad. La transformación ha sido total y hoy Burdeos luce sus joyas sin pudor.
 
Desde luego, se trata de una ciudad burguesa y opulenta, pero, a la vez, recorriendo el casco antiguo, declarado por la UNESCO patrimonio mundial en 2007, comprobamos que se respira un aire relajado. Las bicicletas circulan con tranquilidad, numerosas familias recorren los muelles, las parejas empujan felices el cochecito de niño y las animadas terrazas se despliegan en las múltiples plazas. En fin, sin pecar de optimismo excesivo, parece que aquí se está bien…  Pero, hay más, porque como ya muchos imaginan, la gastronomía es otro de los platos fuertes del lugar. 
 
Vino  inglés
En esta región, el proverbial refinamiento francés cede el lugar a una comida más contundente, en la que la excelente materia prima se convierte en protagonista.  En los menús, siempre figurará el pato, del cual se aprovechan todas las partes, incluido, por supuesto, el hígado para elaborar el celebérrimo  foie gras, servido con su grasa o mi-cuit.
 
De la tierra saltamos al mar para encontrarnos con las famosas ostras de Arcachon. Y si el agua es nuestro elemento, no faltarán en nuestra comanda la lamprea a la bordelesa (con una salsa a base de vino tinto) o unas notas de caviar elaborado con huevas de esturión del estuario del Gironde.  Por supuesto,  el vino siempre estará presente.
 
La historia de la legendaria bebida se remonta a cuando los romanos conquistan Burdilaga en el año 56 a.C. Desde entonces, el vino ha conocido varios bajos y grandes momentos de gloria. El primero, con el asentamiento del cristianismo y su rosario de monasterios que elaboran el sagrado líquido. En 1154, Enrique II de Plantagenet, esposo de Leonor de Aquitania, hereda el  trono. Aquitania se anexiona al reino de Albión y el vino de Burdeos devino en un comensal habitual de las mesas inglesas. El siguiente hito surge en 1855 cuando, a petición de Napoleón III, se crea la célebre clasificación que distingue entre los distintos crus.
 
Tras el devastador paréntesis de la filoxera a finales del siglo XIX, hoy el comercio del vino francés se muestra vigoroso ya que supone, en valor, el segundo producto de exportación del país, por detrás de la aeronáutica. Pensamos en todas estas cosas y de pronto, caemos en la cuenta: no podemos irnos Burdeos sin haber visto de cerca alguno de sus viñedos.
 
Para ello, nada mejor que acercarse a Saint-Émilion, una pintoresca ciudad medieval, a 40 minutos de la capital para visitar el Château Soutard, Grand Cru Classé. Tras el recorrido, tendremos ocasión de probar alguno de sus vinos, elaborados a partir de las variedades merlot, cabernet franc o sauvignon, hijas todas de un terroir único.
 
Ir a comer al refinado Hostellerie de la Plaisance, con vistas a todo el pueblo, sería una excelente idea para pasar, a la hora de los postres, al antiguo claustro de los Cordelliers. Allí podremos degustar los emblemáticos macarons, galletas a base de almendras, a la vez que brindamos con una copa de Crémant de Burdeos (vino espumoso), dispuestos a disfrutar hasta el final de la cuna del vino y del buen vivir. 
 
AGENDA
Más información:
·                                                                                            Comité regional de turismo de Aquitania:
www.tourisme-aquitaine.fr
·                                                                                            Oficina de turismo de Burdeos:
www.bordeaux-tourisme.com
·                                                                                            Oficina de turismo de Saint-Émilion:
www.saint-emilion-tourisme.com
 
 
COMER
Burdeos
Restaurante Gravelier
114, cours Verdun
Tél.:  +33 (0)5 56 48 17 15
www.gravelier.fr
Notas frescas en un agradable comedor, para contrarrestar la rotunda cocina landesa. La carta incluye, por ejemplo, crumble de espárragos y pequeñas hojas de crema de limón, o un sabroso San Pedro asado con jamón negro.
P.M.: 45€.
 
Restaurante  La Tupiña
6-8, rue Porte de la Monnaie
Tél.: +33 (0)5 56 91 56 37
www.latupina.com
Auténtica cocina del  suroeste francés, como el  magret o el cordero asado. Entre los pescados figura la rescatada anguila o el caviar de Aquitania. Ambiente distendido para una comida franca.
P.M.: 55€.
 
 
Bistrot Le Gabriel 
10, place de la Bourse
Tél.: +33 (0)5 56 30 00 80
www.bordeaux-gabriel.fr
Bistró en la parte de arriba para una comida chic y desenfadada, y restaurante en la planta de calle para un menú gastronómico a cargo del galardonado chef  François Adamski.
P.M.: 35€ (en el bistró); 60€ (en restaurante).
 
Saint-Emilion
Hostellerie de la Plaisance
5, place du Clocher
Tel.: +33 (0) 5 57 55 07 55
www.hostelleriedeplaisance.com
De precio hasta hace poco inasequible, ahora es posible tener una muestra de la galardonada cocina de Philippe Etchebest a través de lo que ellos llaman snacking, raciones a precios abordables que sirven en la hermosa terraza con vistas a la ciudad medieval.
P.M.: Menú descubrimiento: 95€; Snacking: 15-20€ por ración. 
 
BEBER
Burdeos
Le St Broc
28, rue Leupold
Tel.: +33 (0)5 56 38 05 83
Arrimado a la iglesia de Saint-Pierre, no muy lejos de la plaza de la Bourse. Delicioso rincón a la sombra, en el que, además de beber o picar algo, podemos comprar cualquiera de los objetos del local.
 
Café Lunaire
Tel.: +33 (0) 6 85 99 31 69
Pertenece a la Maison Eco-citoyenne, en los muelles. De lo más agradable para tomar una copa con vistas al puente de Pierre.
 
Café Brun
45, rue Saint-Rémi
www.bar-pub-bordeaux.com
Música en vivo y charla animada en un bar que forma parte de la tradición local.
 
Saint-Emilion
Les Cordeliers
2 bis, rue Porte Brunet
Tel.: +33 (0) 5 57 24 42 13
www.lescordeliers.com
Antiguo convento. Espacio ideal para degustar vinos de la zona a precios asequibles en un entorno histórico y agradable.
 
DORMIR
Burdeos
Hotel Le Bayonne
15, cours de l’Intendance
Tél.: +33 (0)5 56 48 00 88
www.bestwestern-bordeaux-hotel.com
En pleno centro, hotel funcional que cuida la atención al cliente.
Precio por habitación: 163-182€.
 
Hotel  Maison de Bord’eaux
113, rue Docteur Albert Barraud
Tel.: +33 (0) 5 56 44 00 45
www.lamaisonbordeaux.com
Decoración moderna y confortable en suave contraste con la arquitectura original que data del siglo XVIII.
Precio por habitación: 160-210€.
 
 
VISITAS
Burdeos
Conseil Interpofessionnel du Vin de Bordeaux
3, cours du XXX juillet
Tél.: +33 (0) 5 56 00 43 47
http://baravin.bordeaux.com
En el bar de este organismo que representa a los profesionales del sector, podemos pedir vino por copas para ir descubriendo la enorme riqueza del viñedo de Burdeos.
 
 
Saint-Emilion
Château Soutard
Tél.: +33 (0)5 57 24 71 41
www.chateau-soutard.com
Una bodega Grand Cru Classé de Saint-Emilion, recientemente remodelada y abierta al público para visitas guiadas.
 
 
COMPRAS
Burdeos
Badie
60, allées de Tourny
Tel.: +33 (0) 5 56 52 15 66
Los incondicionales del champagne se sentirán felices en esta tienda que presenta más de 500 referencias.
 
L’Intendant
2, allées de Tourny
Tel. : +33 (0) 5 56 48 01 29
Tienda de varios pisos, dedicada en exclusiva a los vinos de Burdeos.
 
Lafitte
28, rue Mably Tel. : +33 (0) 5 56 48 01 05
www.lafitte.fr
Un clásico para encontrar los mejores productos de la región, incluido el caviar de Aquitania.
 
 
NO PERDERSE
-                                                                                             Curso de cata en la Ecole du Vin (¡Error! Referencia de hipervínculo no válida. 
-                                                                                             Bordeaux fête le vin. El año que no se celebra Vinexpo, se levanta esta feria del vino en plena ciudad para acoger al público general en un ambiente lúdico y festivo.
 
 
CURIOSIDADES
Antes de convertirse en el tercer presidente de Estados Unidos (1801-1809), Thomas Jefferson fue embajador en Francia. Allí se aficionó al château d’Yquem y, en particular, a la añada 1784 de la cual pediría numerosas botellas a lo largo de su vida.

Comentarios:

Deja un comentario: